Marruecos como proveedor y sus diferentes prácticas de negocios
Las relaciones entre Marruecos y España han conocido desde el año 2001 una evolución favorable en prácticamente todos los sectores de la actividad económica. Y no sólo las exportaciones de España a Marruecos son prósperas: considerar al país vecino como principal proveedor de materias primas es cuanto menos inteligente.
Marruecos ofrece interesantes ventajas comerciales y oportunidades de negocio en varios sectores. Destacan los productos electrónicos, cableado, metalurgia y fosfatos. También son grandes exportadores de cereales, cítricos, pescado congelado, textil y cuero. Además, la mano de obra marroquí es bastante más económica que la española, está cualificada y posee alta capacidad de aprendizaje.
Por su carácter dinámico, el mercado marroquí puede constituir una plataforma de producción destinada a otros mercados, en particular aquellos con los que mantienen acuerdos de libre comercio y ventajas de cambio de divisas especiales: Egipto, Jordania, Túnez y Emiratos Árabes, Turquía, Estados Unidos y próximamente con Líbano, Siria, Gabón y los territorios palestinos que favorecen el comercio entre naciones.
Promoción y trámites aduaneros de la exportación marroquí.
El gobierno marroquí establece que toda persona física o jurídica sea libre de realizar exportaciones. Esta actividad no necesita, según la reglamentación cambiaria y de comercio exterior, más que la suscripción de un título de exportación, una simple declaración que contiene información sobre el exportador y la mercancía a exportar.
Las aduanas marroquíes tienen una página web muy completa (http://www.douane.gov.ma/) en la que se especifican todas las partidas arancelarias, la documentación necesaria a la importación y exportación por producto, cómo se contabilizan fiscalmente esas operaciones, las estadísticas de importación y exportación, etc.
Entre las medidas para la promoción de las exportaciones, los poderes públicos crearon una sociedad dedicada exclusivamente a la cobertura de riesgos ligados a la exportación, como la Sociedad Marroquí de Seguro a la Exportación (SMAEX). Los exportadores pueden cubrirse a través de esta sociedad de los riesgos comerciales, políticos, catastróficos, de cambio, de fluctuación de precios de las materias primas y de impago.
Diferentes prácticas de negocios en Marruecos.
A pesar de que la sociedad marroquí es más liberal y permisiva que la de otros países árabes, la religión influye en la forma de negociar. Atención a la prohibición de comer productos de cerdo, a tomar bebidas alcohólicas, al papel restringido de las mujeres en la sociedad (cada vez más integradas en las posiciones de mando de las empresas, resultando muy profesionales y eficientes) y la a celebración de las fiestas del Ramadán.
Por norma general, el acercamiento al mercado marroquí es lento. Será necesario visitar varias veces el país para establecer contactos personales ya que en Marruecos se prefiere negociar los temas cara a cara. Y los asuntos hay que perseguirlos, confirmarlos y recordarlos continuamente, incluso después de cerrados.
En las reuniones de trabajo se debe procurar no entrar directamente en materia. Se habla de la familia, el trabajo y otros temas antes de abordar los negocios. Como buenos nacionalistas, los marroquíes agradecen cualquier comentario sobre las bellezas naturales o artísticas del país y también de los éxitos deportivos.
El precio va a suponer el aspecto esencial de la negociación. Una vez llegado el momento de fijar precios se entra en un proceso de regateo en el que hay que actuar con delicadeza, resaltando varias veces las ventajas y beneficios del producto, buscando las relaciones a largo plazo y siempre evitando el enfrentamiento.
